El Río intimista y atemporal
La presencia de la ciudad se da a través de texturas y fragmentos: el grafismo de la calçada de Copacabana, la madera de un piano, el humo de un cigarrillo en la noche de las boîtes de Copacabana, el reflejo del sol en el mar.
El Río de ayer y el Río de hoy se funden, mostrando que la inspiración de Jobim sigue viva.